Las obras del edificio principal de Ifmif-Dones están ya en marcha con la vista puesta en diciembre, cuando deberá comenzar la cimentación.
La cuenta atrás para la llegada de las primeras máquinas científicas al acelerador de partículas de Escúzar está ya en marcha. Los responsables del proyecto, llamado a jugar un papel clave en la investigación sobre la generación de energía limpia, apuntan a 2029 como el escenario previsto para este paso, uno de los hitos más relevantes dentro de la planificación para el desarrollo de la iniciativa Ifmif-Dones.
Antes debe completarse el edificio que albergará las instalaciones científicas principales. La tarea ya está en marcha, como ha podido comprobar este martes el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, que ha protagonizado una visita a las obras junto al subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla; el alcalde de Escúzar, Antonio Arrabal, y el director de Ifmif-Dones, Moisés Weber. El dirigente ha seguido de cerca el trabajo de las máquinas, que en estos primeros compases se centran en labores de limpieza y movimientos de tierra de la parcela de 100.000 metros en la que se erigirá el inmueble.
Fernández ha puesto en valor el «compromiso» del Gobierno a la hora de dar cumplimiento con la planificación anunciada. Así, tal y como anunció meses atrás, los trabajos están en marcha antes del final del verano y ahora el siguiente hito se espera para diciembre. Será en ese momento cuando los operarios arranquen las tareas de cimentación con vista a que en 2029 el proyecto esté lo suficientemente avanzado como para que las primeras máquinas puedan instalarse.
El delegado se ha referido también a la reciente aprobación de una adenda que asegura la financiación del proyecto durante la próxima década. En total, entre las administraciones implicadas en la iniciativa, se aportarán más de 240 millones de euros que, junto al resto de fondos comprometidos, elevará la inversión hasta los 1.000 millones de euros.
El dirigente ha aprovechado la ocasión para solicitar públicamente a la Junta de Andalucía que «acelere y agilice» los trabajos que dependen de sus competencias y se ha referido a la mejora de la dotación eléctrica del polígono donde se levantará el acelerador de partículas en el futuro. Fernández ha asegurado que la subestación de Saleres lleva más de tres años esperando que se den todos los permisos necesarios para poder suministrar unas capacidades «que son muy importantes». El director de Ifmif-Dones, Moisés Weber, ha arrojado luz también sobre las conversaciones que se mantienen con otros estados para implicarlos en el proyecto. El experto ha asegurado que hay negociaciones con Países Bajos y Alemania, además de confirmar el interés que la iniciativa de Escúzar ha despertado en Canadá.
Laboratorio de pruebas
Las máquinas resuenan ya en el espacio que ocupará el edificio principal del acelerador. Donde ahora reina el albero se erigirá un laboratorio experimental que permitirá realizar ensayos con materiales con los que se construirán las centrales de energía del futuro. Ese es el fin de una iniciativa que ha hecho que el mundo científico vuelva sus ojos a este rincón de la provincia granadina.
Las instalaciones están llamadas a jugar un papel esencial en una de las investigaciones más relevantes para el futuro de la humanidad: el desarrollo de la tecnología capaz de imitar al sol para producir energía limpia, barata y casi inagotable a partir de combustible asequible y sin residuos radiactivos de larga vida.
Escúzar será determinante para probar los materiales con los que se construirá la primera central demostrativa de ese sistema. Su tarea no será solo comprobar que resisten las condiciones que se originarán durante la producción de energía, sino también arrojar luz sobre la posible vida útil que las futuras instalaciones tendrán.