La excavación de los cimientos empezará antes de fin de año y en 2027 se espera que comience a levantarse el edificio principal
Técnicamente, los plazos se han cumplido, y tal y como se prometió, las obras de construcción del acelerador de partículas IFMIF-Dones han empezado cuando debían: en verano. Un paso clave, histórico para el mayor proyecto científico de España y uno de los más estratégicos de Europa, que desde esta semana ha visto cómo las máquinas empiezan a mover tierra en la gran parcela donde se ubicará el edificio principal del acelerador. Está previsto antes de que acabe este año ya esté en excavación la parte correspondiente a los cimientos de la instalación principal, y que durante 2027 pueda empezar a levantarse la estructura.
Para los impulsores del proyecto, la construcción de la infraestructura del IFMIF-Dones ha alcanzado estos días un "nuevo hito" con el inicio de los trabajos preparatorios para la ejecución del edificio principal. Este inmueble albergará en su interior las instalaciones y dependencia del propio acelerador de partículas, así como los principales sistemas científicos y tecnológicos de la instalación.
Trabajos sobre el terreno
La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Ferrovial, FCC y Añil ha comenzado las primeras actuaciones sobre el emplazamiento, que incluyen el vallado de la parcela, la implantación de las instalaciones auxiliares de obra y los primeros movimientos de tierras necesarios para preparar el terreno sobre el que se desarrollarán las siguientes fases de construcción. Por ello, desde este miércoles varias máquinas ya han trabajado en desbrozar la zona, allanarla, y además un brazo tractor extrae las primeras tierras que son evacuadas en camiones.
La infraestructura se desplegará en una parcela de aproximadamente 100.000 metros cuadrados, donde se integrarán todos los edificios y sistemas de planta "que darán forma a una de las instalaciones científicas más avanzadas de Europa para la investigación en materiales de fusión", añaden desde el IFMIF-Dones.
Desde el proyecto miran más allá. Los siguientes pasos en la planificación actual empiezan con que antes de finalizar este año comiencen los trabajos de excavación del área donde se ubicará el edificio principal. Posteriormente, durante 2027, se acometerán las labores de cimentación y ejecución de la estructura, con el objetivo de que el edificio esté sustancialmente completado en 2029. El edificio principal albergará los sistemas más relevantes de la instalación, incluidos el acelerador, la Test Cell y buena parte de los sistemas auxiliares necesarios para su operación.
Consolidación de hitos e inversión
"El inicio de estos trabajos representa un nuevo paso adelante en la materialización de IFMIF-Dones y marca el comienzo de una etapa especialmente intensa para el proyecto. Durante los próximos meses se incrementará progresivamente la actividad en el emplazamiento mediante la movilización de nuevos recursos humanos, maquinaria y medios materiales necesarios para afrontar la construcción de una infraestructura científica de esta complejidad", añaden desde el proyecto.
Con este avance, el Programa DONES "continúa cumpliendo los hitos previstos para su fase de construcción y consolida la transición desde las actividades de diseño y planificación hacia la ejecución de los principales elementos que conformarán la futura infraestructura científica", concluyen.
Las fecha para el comienzo de las obras del acelerador de partículas fue desvelada por el director del Consorcio, Moisés Weber, a mediados del mes de abril y el proceso dio un paso clave cuando el Ayuntamiento de Escúzar, el municipio en el que se levantará el gran complejo experimental científico, otorgó la licencia de obras dos meses más tarde, en junio. La inversión movilizará 700 millones de euros solo para la construcción del complejo, cuyas obras está previsto que estén acabadas en 2029. El Gobierno central a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología aportará la mitad del dinero. Para poner en marcha el IFMIF-Dones serán necesarios otros 50 millones de euros, mientras que su funcionamiento tendrá un coste de 60 millones de euros anuales.
Se trata de una instalación imprescindible para el futuro de la energía de fusión. Con los resultados que arroje el reactor experimental ITER, IFMIF-Dones se encargará de comprobar el daño que estos provocan en los distintos materiales que se necesiten para la futura construcción de DEMO, el prototipo de reactor de fusión. En un futuro, permitirá, por tanto, probar, validar y calificar los materiales que se utilizarán en futuras plantas de energía de fusión.